Libera tu mente

Es algo que deberás hacer si quieres vivir una vida plena, gozar del bienestar cavernícola y, dadas las circunstancias, también para seguir leyendo este blog, ya que muchas de las cosas que diré contradicen gran parte de las certezas absolutas que invaden tu mente. Si no lo haces, no disfrutarás verdaderamente de nada. Ni del blog, ni del bienestar, ni de la vida.
Cada vez que escucho este consejo me acuerdo de Matrix, la película de los hermanos Wachowski. Morfeo le aconseja a Neo dejar a un lado miedo, incredulidad y dudas antes de saltar desde la azotea de un edificio a otro que está a 50 metros. Morfeo, que había liberado su mente desde hacía un tiempo, lo salta sin problemas. Neo, aún esforzándose por convencerse de poder hacerlo pero todavía bajo el poder de todas sus creencias -entre ellas que no se pueden saltar 50 metros-, cae estrepitosamente al vacío en su primer intento. Una serie de ejercicios, un buen entrenamiento, un cambio de mentalidad y finalmente una total liberación de sus creencias y miedos -en este momento es clave el amor que siente por Trinity-, lo llevan a ser el primer humano en Matrix capaz no sólo de saltar, sino de volar. Ya lo había predicho Morfeo en otro momento de la historia cuando Neo le pregunta “¿Podré esquivar las balas?”, a lo que Morfeo responde “No, Neo. No necesitarás esquivar las balas.”
Hay mucho material sobre creencias, miedos y desaprendizaje, estudiado y descrito por cantidad de autores. Así que no voy a insistir mucho en el concepto -no soy ningún experto-. Lo que quiero es pedirte un favor, por ti y por mí.

Libera tu mente, por ti

Las creencias y los miedos son limitaciones. La mayoría de las veces esas limitaciones vienen de fuera. Más de una vez ya he comentado que el sistema -lo que sería Matrix- tiene unos intereses que se escapan de nuestro control e incluso de nuestra comprensión, así que no vale la pena darle muchas vueltas al origen de esas creencias. Las principales vías de influencia del sistema -el Arquitecto de Matrix- son la educación -en casa y en la escuela-, la televisión, los mercados y la publicidad, las cuales están diseñadas para crear en ti unas necesidades -tanto emocionales como físicas y materiales-, conseguir que llegues a creer que no puedes vivir sin cubrir dichas necesidades y despertar miedo en ti si no logras cubrirlas.
Estás programado para pensar, sentir y hacer las cosas de una manera muy concreta. La vida se te ha mostrado como una realidad única. Sin embargo, ¿te has parado a pensar alguna vez que puedan existir otras realidades? Es más, ¿qué es real? El debate sobre la realidad es muy extenso y también se nos escapa a la mayoría de mortales -me incluyo-. Ahora bien, una conclusión común en todos los que han estudiado el fenómeno de la realidad es la siguiente: tú puedes crear tu propia realidad.

Libera tu mente, por mí

Más que por mí, por el bienestar cavernícola. Si quieres seguir leyendo este blog, libera tu mente. Tendrás que estar dispuesto a leer afirmaciones absurdas, incluso totalmente opuestas a tu realidad.
Y esto aplícalo para el resto de personas que aparenten vivir a contracorriente. Si quieres seguir descubriendo otras maneras de pensar, de comportarse, de ver, libera tu mente. Si quieres aprender a sentir diferente, libera tu mente. Si quieres vivir libre, despréndete de todo lo que has aprendido: tus padres, el colegio, los amigos, la universidad, la televisión, los libros, etc. y libera tu mente. Replantéatelo todo y vuelve a construir una nueva realidad: tu realidad.
No niegues nada porque no puede ser. No dejes de hacer nada porque no se puede hacer. No prejuzgues nada porque eso está bien o está mal. Y sobre todo, insisto, debes estar dispuesto a escuchar y ver realidades distintas a la tuya o a la de la mayoría. Empápate de lo teóricamente absurdo. Recupera la fe y la espiritualidad masacradas por la pseudociencia -y no hablo de nada místico o religioso, allá tú-. Vuelve a creer en la magia.

Puedes ser lo que quieras ser

Impulsado por el amor y el deseo de felicidad, libero mi mente y me atrevo a ser nuevo, a construir mi nueva realidad. Voy a explicarte mi realidad y a mostrarte que sencillamente existen otras realidades.

Ahora te toca a ti. Por no perder el hilo de la historia, copio casi literalmente a Morfeo: Ésta es tu última oportunidad. Después ya no puedes echarte atrás.
Si tomas la pastilla azul la historia acaba, cierras el navegador y sigues trabajando en lo que no te gusta, corriendo y estresado a todas partes, más pendiente de lo físico y material que de lo emocional, sedentario, disperso y comiendo más de la cuenta, y creyendo que lo más saludable es comer 5 veces al días, correr una hora seguida, consumir cereales y lácteos, y hacer abdominales para bajar barriga.
Si tomas la pastilla roja, otra realidad de la salud y el bienestar se abre ante ti. La realidad que tú quieras ver.
Tú eliges.

Como complemento, dejo aquí unas cuantas perlitas de Matrix para reflexionar un ratito.

Trinity – La respuesta a tu pregunta te está buscando y te encontrará, siempre que lo desees.
Morfeo – Te explicaré porqué estás aquí. Estás porque sabes algo, aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es pero ahí está, como una astilla clavada en tu mente. Y te está enloqueciendo (…) Nos rodea, está por todas partes, incluso ahora mismo en esta habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión. Puedes sentirla cuando vas a trabajar, cuando vas a la iglesia o cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad (…) Que eres un esclavo (…) Naciste en una prisión que no puedes ni saborear ni oler ni tocar. Una prisión para tu mente.
Neo – ¿Por qué me duelen los ojos?
Morfeo – Jamás los habías usado.
Morfeo – ¿Qué es real? ¿De qué modo definirías real? Si te refieres a lo que puedes sentir, lo que puedes oler, lo que puedes saborear y ver, lo real podrían ser señales eléctricas interpretadas por tu cerebro.
Morfeo – Sabemos que nosotros arrasamos el cielo (…) A lo largo de nuestra historia hemos dependido de las máquinas para sobrevivir. El destino, al parecer, no está carente de cierta ironía (…) El cuerpo humano genera más bioelectricidad que una pila de 120 Voltios y más de 20.000 Julios de calor corporal.
Morfeo – Golpéame, si puedes (…) ¿A qué estás esperando? Tú eres más rápido. No pienses que lo eres. Sabes que lo eres (…) Vamos, no intentes golpearme. Golpéame (…) Intento liberar tu mente, pero yo sólo puedo mostrarte la puerta. Tú eres quién la tiene que atravesar (…) Tienes que olvidarlo todo. La duda, el miedo, la incredulidad. Libera tu mente.
Morfeo – Procura no pensar en términos de correcto o incorrecto.
Niño – No intentes doblar la cuchara, eso es imposible. En vez de eso, sólo procura comprender la verdad (…) Que no hay cuchara. Si lo haces, verás que no es la cuchara la que se dobla, sino tú mismo.
Smith – Quisiera tener una revelación que he tenido desde que estoy aquí. Ésta me sobrevino cuando intenté clasificar su especie. Verá, me di cuenta de que en realidad no son mamíferos. Todos los mamíferos de este planeta desarrollan instintivamente un lógico equilibrio con el hábitat natural que les rodea, pero los humanos no lo hacen. Se trasladan a una zona y se multiplican. Y siguen multiplicándose hasta que todos los recursos naturales se agotan. Así que el único modo de sobrevivir es extendiéndose hacia otra zona. Existe otro organismo en este mismo planeta que sigue el mismo patrón. ¿Sabe cuál es? Un virus. Los humanos son una enfermedad, son el cáncer de este planeta, son una plaga.
Trinity – Nadie había hecho nada parecido. Neo – Por eso va a funcionar.
Morfeo – Tarde o temprano entenderás que existe diferencia entre conocer el camino y andar el camino.
Neo – Sé que tenéis miedo (…) Teméis el cambio. Yo no conozco el futuro. No he venido para deciros como acabará todo esto. Al contrario. He venido a deciros cómo va a comenzar (…) Les enseñaré a todos un mundo sin vosotros, un mundo sin reglas y sin controles, sin límites ni fronteras. Un mundo donde cualquier cosa sea posible.

El cerebro es una máquina muy poderosa, no te imaginas la gran fuerza que tiene. Úsala a tu favor, libera tu mente de cosas que te perjudican.
Los animales no tienen el poder de pensar ni de preocuparse, no recuerdan el pasado ni piensan en el mañana. Viven el presente en su totalidad, aprovechando cada minuto, viviéndolo al máximo. Los humanos tenemos el poder de razonar, de acordarnos de los tiempos pasados, de preocuparnos por el futuro. En teoría somos unos grandes privilegiados, pero también la mente nos puede jugar una mala pasada y nos puede arrebatar la felicidad si no la liberamos de todo lo que no es necesario.

Claves para liberar la mente:

1. No dejes que tus pensamientos se vayan al pasado


Cuántas veces le damos vueltas al pasado, nos acordamos de errores que cometimos, pensamos que igual si hubiéramos tomado otras decisiones ahora nos irían mejor las cosas. Pensar en el pasado nos puede estancar, el pasado quedó atrás y ya por muchas vueltas que le demos nada va a cambiar. Trata de darle un enfoque positivo a tu pasado, cada uno hemos hecho lo que hemos podido y aunque hayamos cometido errores, hemos aprendido de ellos. Tendemos a pensar que nos hubiera ido mejor si hubiéramos tomado otras decisiones, pero no es así, en realidad también nos podía haber ido mucho peor. Como no podemos adivinar lo que hubiera pasado, lo mejor es que miremos hacia adelante. Libera la mente de tu pasado.

2. Evita preocuparte por el futuro

Está bien que pienses en el futuro para tomar algunas decisiones, pero el futuro tampoco puedes predecirlo. La vida da muchas vueltas y no se puede saber como te irá. Lo mejor es vivir el presente porque es el único momento que puede ser vivido. Vive el momento porque ningún minuto que pase se podrá recuperar, el pensamiento y la preocupación sólo sirve para paralizar, así que empieza a valorar y a apreciar todo lo que hay a tu alrededor. Recuerda que cuando estás pensando en el pasado o el futuro te estás perdiendo el presente, dejas de vivir el “ahora” para pensar en otros tiempos. La única vida que puede ser vivida es la que tienes aquí y ahora. Aprovecha cada instante de tu vida, abre los ojos y fíjate en todo lo que te rodea, disfruta de las pequeñas cosas.

3. Despréndete de etiquetas, tradiciones, creencias y normas

Libera tu mente y no la encierres con los programas que te han ido inculcando a lo largo de la vida. Por ejemplo, la tradición dice que para ser “normal y válido” tienes que casarse, formar una familia, estudiar una carrera, etc… Y si no sigues esas tradiciones eres el “rebelde, la oveja negra de la familia”. Muchos sin darse cuenta siguen normas regidas por la sociedad. Hay que escucharse a uno mismo sin intermediarios. Haz con tu vida lo que quieras, no tienes que seguir ningún patrón, las respuestas están dentro de ti.
Mientras no perjudiques a nadie, tu vida es tuya y eres el dueño de ella. Toma las decisiones que más feliz te hagan, no caigas en la trampa de seguir un modelo inculcado. También en la publicidad y consumo nos intentan hacer creer que tenemos una necesidad para que compres su producto, te harán sentir que necesitas tener el último modelo de móvil, de portátil, de equipo musical, etc…
Y si no lo tienes te podrían hacer sentir como que estás fuera de la sociedad moderna. Una persona que libera su mente no necesita dar una imagen de cara a otros, no le importa si tiene lo último en novedades electrónicas, ni si su ropa es de una marca determinada, simplemente hacen lo que de verdad les apetece, sin seguir a la manada.
La vida es lo que sucede mientras estás esperando a que pase algo grande, vívela ahora y no dejes que tu mente te distraiga.