Interpretación:
Todas las noches y sin costo
alguno, nuestros sueños nos proporcionan indicaciones y perspectivas diferentes
acerca de nuestros problemas de la vida real, si solamente nos damos el tiempo
de detenernos y tomar nota. La interpretación de los sueños es para todos, no
solamente de aquellos que están en sintonía con su ser psíquico y
subconsciente. Aprender a decodificar los sueños te permitirá tener acceso a
una gran cantidad de sabiduría intuitiva.
- Aprende a recordar
tus sueños. La interpretación de los sueños es mucho
más significativa cuando se tiene una visión clara de ellos, no tanto con
una seguidilla de imágenes borrosas que son difíciles de recordar.
- No crees una trama donde no la
hay. Quizá te
resulte tentador conectar los símbolos inconexos que has visto en tus
sueños cubriéndolos con todo tipo de tramas para que sean más lógicos.
- Evita hacer uso de materiales auxiliares
para interpretar los sueños. Tus sueños son reflejos de ti mismo y te pertenecen.
- Puedes buscar lo obvio. Antes de seguir ahondando, analiza primero
un sueño en su nivel más básico, cosa que tendrás que hacer mediante la
búsqueda de los significados más obvios.
- Decide si el sueño refleja una situación de la
vida real.
- Decide qué significado tiene el sueño para ti. Los sueños que son directos y presentan
objetos y eventos reconocibles son muy útiles.
- Analiza las emociones que hayas sentido en el
sueño. Los sueños se presentan
a menudo como una metáfora o un rompecabezas que espera ser armado.
- Busca las imágenes clave que sobresalen en tu
sueño. No hay manera de
interpretarlas, así que deberás tratar de explicarlas con tu estado
emocional actual.
- Sé honesto. Además de estar dispuesto a hacer un
esfuerzo para tratar de interpretar tus sueños, también tendrás que ser
honesto con tus sentimientos y emociones.
- Practica interpretar tus
sueños a menudo. La
interpretación de los sueños sin duda alguna mejora con la práctica, ya
que con cada interpretación ganarás un mejor entendimiento de tu propio
subconsciente.
- Reconoce los patrones. Con el tiempo, empezarás
a ver las mismas cosas en tus sueños.
- Aprende a reconocer cuándo tu interpretación de los sueños es correcta. La clave para recordar es que no hay reglas para la interpretación de los sueños, por lo que no hay bueno ni malo en el proceso de interpretación.
·
Trata de no poner
demasiada atención a lo que en realidad suceda durante el sueño, enfócate más
en lo que significa. Por ejemplo, si sueñas con una violación, no siempre
deberás interpretarlo literalmente. Es más probable que represente la pérdida
de control sobre algo.
·
¡Confía en tus
instintos! Si algo parece importante, probablemente lo sea. Trata de no dejar
que tu lado lógico tome el control.
·
La práctica es la
clave. Cada vez que lo hagas, mejorarás en ello.
·
Lee a los expertos y
trata de entender sus enfoques variados del análisis de los sueños y
estrategias para interpretarlos. En particular, los analistas jungianos tienen
muchas publicaciones acerca de los sueños. Se recomienda especialmente la obra
de Marie Louise von Franz (El camino de los sueños, 1988). Sin embargo,
es importante no dejarse atrapar demasiado por una corriente u otra, ya que el
misterio de lo que son los sueños aún continúa. En otras palabras, ¡eres libre
para desarrollar tus propios métodos, teorías y preferencias!
·
Algunas veces los
sueños realmente no tienen significados profundos, simplemente podrían ser
cosas que pasaron recientemente. Por ejemplo, si sueñas que vas a la escuela o
universidad durante el verano y no pasa nada raro, entonces es probable que tu
cerebro se esté acostumbrando a no ir a la escuela todos los días.
·
El catedrático
William Domhoff viene guardando una base de datos en línea de sueños, el cual
podrías revisar para curiosear lo que los demás sueñan.
·
Trata de comprender
el significado general de los símbolos de un sueño con un diccionario de sueños
para que veas qué relación tiene con tu vida.
Control:
Controlar los sueños
es una de las experiencias más cautivadoras que puede tener un ser humano.
¿Alguna vez has querido volver a soñar tus sueños más imaginativos, o
simplemente ser el rey o la reina de tu subconsciente dormido? La mayoría de
los sueños provienen de lo que has hecho con tu cerebro activo en el pasado
reciente, y del hecho que haya impactado más tu mente. Algunas cosas se
reflejan cuando estás durmiendo.
- Compra una libreta pequeña. Esta será tu diario de
sueños, o bitácora de sueños.
- Escribe lo que quieres soñar en tu
libreta. Llama a
esto tu “sueño meta”. Haz esto todas las noches antes de irte a
dormir.
- Todas las mañanas, ni bien te
despiertes, escribe tu sueño. Escríbelo aún en el caso de que no hayas
tenido el sueño que esperabas.
- Lee todo tu sueño meta. Todas las noches, justo
antes de acostarte, léelo tantas veces como te sea posible para establecerlo
en tu cabeza
- Acuéstate, cierra los ojos, y
piensa intensamente en tu sueño meta. Relájate. Piensa en detalles específicos
- Recorre todo tu sueño meta. Hazlo desde el punto de
vista de la primera persona, desde el principio al final
- Intenta “comprobaciones de estado”
durante el día. Una
comprobación de estado es cuando te preguntas: “¿Estoy despierto o estoy
soñando?”
- Domina tu comprobación de estado. Cuando estás soñando y
sabes que estás soñando, entonces comienzas a ser capaz de controlar la
mayor parte de lo que pasa en tu sueño.
- Escala gradualmente a actividades
más complejas. Muchas
personas disfrutan de volar, nadar en lo profundo del océano o viajar en
el tiempo.
Consejos:
·
Registra lo siguiente
en tu diario de sueños:
o
Fecha
o
¿El sueño estaba
ubicado en el pasado, el presente o el futuro?
o
Los personajes del
sueño, conocidos y desconocidos
o
Tus sentimientos, tu
estado de ánimo
o
La historia que se
desarrolló
o
Cualquier cosa
emocionalmente impresionante, tal como colores, formas, números, figuras
o
¿Había algún
conflicto involucrado?
o
¿Manejaste los
problemas cuando surgían?
o
¿Había algo en el
sueño con lo que ya habías soñado antes?
o
El final
·
Duerme en un área
tranquila sin ninguna distracción (¡nada de laptop o iPad!). Concéntrate
completamente en el sueño que estás a punto de tener.
·
Mantén un símbolo en
el techo o cerca de tu cama que puedas ver con facilidad. Obsérvalo por unos
minutos antes de dormirte, y míralo por unos minutos cuando despiertas. Esto
puede ayudarte a recordar tus sueños con mayor claridad.
· Otra manera de darte
cuenta de que estás soñando es dibujar un símbolo en la mano. Mientras te estás
quedando dormido, piensa “Cuando me mire las manos me daré cuenta de que estoy
soñando”. Si te despiertas y no funcionó, inténtalo de nuevo. Eventualmente,
simplemente pensarás “¡Mi mano!” en tu sueño y comenzarás a controlar tu sueño.
·
El control de los
sueños no es lo mismo que los sueños lúcidos, aunque hay similitudes entre
ambos. Busca más información sobre los sueños lúcidos.
·
Otra manera de
controlar tu sueño es mirar el reloj análogo e intenta lograr que el segundero
se mueva hacia atrás. No funcionará cuando estés despierto, pero intenta lo
mismo en un sueño; si el segundero se mueve hacia atrás, te darás cuenta de que
estás soñando.
·
Si intentas
concentrarte mientras te quedas dormido, podrías permanecer despierto. El punto
de las actividades antes mencionadas (escribir los sueños meta, etc.) es
concentrarte en tus pensamientos subconscientes en lugar de en los conscientes.
·
Piensa una y otra vez
en lo que quieres soñar y cuenta regresivamente desde un número alto antes de
dormirte. Repite este proceso todas las noches.
·
Piensa mucho en tu
sueño.
·
Para un mejor efecto,
canta una canción sobre el sueño antes de dormir.
·
Imagina que estás en
el sueño cuando estés despierto. Haz un dibujo de tu visión. No importa si lo
haces bien o mal, sólo dibuja lo que piensas antes de irte a la cama todas las
noches. ¡Esto te ayudará a pensar y fantasear con ello!
·
Siempre piensa en
cosas positivas y buenas cuando te vayas a dormir. Esto te ayudará a que tus
sueños sean buenos.
·
Si piensas que estás
soñando, mira tus manos e intenta contar los dedos. Si estás soñando, serás
físicamente incapaz de contar tus dedos, mientras que en la vida diaria no
tendrás problemas.
