El subconsciente es uno de los grandes misterios de la
humanidad. Todos sabemos que tenemos subconsciente, y lo hemos asumido como
algo normal, pero si lo piensas detenidamente, es muy raro, ¿no? ¿Cómo puede
ser que una parte de nuestra propia mente esté escondida? ¿Cómo puede ser que
no podamos acceder a algo que es nuestro? Si no lo tenemos nosotros, ¿dónde
está?
¿Qué es el subconsciente?
El subconsciente es simplemente una parte de nuestra
mente que no vemos. A efectos prácticos, tenemos una especie de velo que nos
impide ver una parte de nuestra mente.
Este velo, sin embargo, no modifica la estructura de
la mente, simplemente hace que una parte de ella esté oculta. Es como poner una
cortina que separe en dos una habitación. La cortina no modifica el tamaño de
la habitación ni su contenido, simplemente hace que desde un lado no se pueda
ver el otro. Pues el velo que divide nuestra mente hace algo parecido: no
modifica nuestra mente, simplemente oculta una parte.
Este velo no es una separación muy fuerte. No es un
muro de piedra, es simplemente una cortina. Si no hacemos nada, impide ver lo
que hay al otro lado, pero es relativamente sencillo apartarlo. Esto quiere
decir que todos podemos acceder a nuestro subconsciente si queremos. Lo que
pasa es que tenemos que hacer el esfuerzo de conseguirlo, no tenemos acceso a
él de forma automática.
Subconsciente, Consciente e Inconsciente.
Estos son los 3
niveles de tu mente, la mía, y la de todos los seres humanos.
La ciencia ha logrado
grandes avances en conocer la manera como funciona el cerebro humano, llegando
a conclusiones interesantes como las que veremos a continuación.
Y la división de
nuestra mente en 3 partes, parece ser la teoría más aceptada por estos días,
por su forma de aplicarse en la vida real.
Lo cierto es que como
seres humanos, hemos evolucionado desde siempre, para adaptarnos a nuestro
entorno.
Sin embargo, así como
muchos animales desarrollaron alas para volar o maneras de respirar bajo el
agua.
El desarrollo humano
fue principalmente intelectual, debido a que gracias a nuestro intelecto, no
necesitamos desarrollar tanto nuestro cuerpo, como nuestra mente.
Por ejemplo nunca fue
necesaria una mejor piel, pues inventamos la ropa y construimos sitios dónde
vivir, lejos de las inclemencias de elementos como el sol y sus efectos.
Este es un gran
ejemplo de que nuestra mente es nuestra mejor ventaja evolutiva.
Así pues, dicha mente
está dividida en 3 partes como veremos a continuación, estas partes son:
·
Consciente
·
Inconsciente
·
Subconsciente
Cada una de ellas
tiene igual importancia en nuestro comportamiento y actitud día a día.
El hecho de que se
tomen en consideración las 3 mentes explica los deseos y comportamientos
humanos en su máxima expresión.
Mente Consciente:
La mente consciente, es la más conocida de todas.
Es en la cual
desarrollamos directamente la inteligencia y mediante la cual adquirimos los
conocimientos.
También podríamos
denominar a la mente consciente, como la mente lógica o racional.
Es la que nos permite
tomar decisiones acertadas en determinados instantes con base en las
condiciones y el análisis que se pueda realizar sobre ellas.
La mente consciente es la que usamos para saber cómo hacer lo que
vamos a hacer.
Es con la que le
prestamos atención a los detalles y con la que llevamos a cabo nuestras
acciones.
Usamos nuestra
mente consciente por ejemplo, para decidir si
cruzar o no la calle, con base en si vemos o no tráfico en determinado momento.
La mente consciente muchas veces hace uso de los recuerdos y las
memorias almacenadas, por lo que tiende a desarrollar y mejorar sus habilidades
con el tiempo.
Pero lo más curioso
es que mientras más se desarrolla una habilidad conscientemente, más se vuelve
esta subconsciente y hasta inconsciente.
Los caminos
neuronales que componen la mente consciente, por lo regular son fuertes y
vienen programados…
… no sólo desde
nuestros antepasados a través de la genética, sino también desde nuestra
infancia, a través de nuestros aprendizajes.
Quizás la mente consciente es la que percibimos como más activa en todo
momento.
Mente Subconsciente:
La mente subconsciente por su parte, es la mente emocional.
Es aquella que se
deja llevar por los gustos, los deseos y el corazón.
Subconscientemente creamos fuertes enlaces
neuronales hacia ciertas cosas o personas.
Por ejemplo, intenta
cambiar de lugar el bote de basura de tu cocina o de tu cuarto.
Verás como te tomará
al menos unos días acostumbrarte a su nueva ubicación.
Esto debido a que la
conexión neuronal se había fortalecido y de manera subconsciente conocíamos su lugar, por lo que no teníamos que
pensar conscientemente en dónde tirar la basura.
Cuando nos habituamos
a estar con alguna persona nuestra mente subconsciente va fortaleciendo sus
conexiones neuronales hacia ella.
Posteriormente puede
llegar a surgir el amor y el afecto.
Es por esto que es
tan duro para una madre perder un hijo, porque la conexión es sólida como roca,
y se empieza a crear desde la mismísima fecundación.
Nuestra mente subconsciente es la encargada de obligarnos a llevar a cabo
acciones que en ocasiones consideramos irracionales.
Es por ejemplo la que
nos impulsa a comprar cosas innecesarias en ocasiones, o la que nos hace sentir
celos o ira.
Es la encargada en
sí, de nuestros sentimientos, pues es la mente que nunca olvida.
La Mente Subconsciente Tiene Acceso A Tus Recuerdos
Si quisieras conscientemente recordar todo lo que has hecho en tu vida, sería
imposible.
Pero cosas que
incluso creías que habías olvidado, las puedes recordar si logras tener un
acceso a esa mente subconsciente.
Como por ejemplo
cuando hablamos con un viejo amigo de experiencias pasadas.
Estas conversaciones
en sí mismas crean atajos a nuestros recuerdos almacenados en el cerebro.
Y los traen de vuelta
mediante nuestra mente subconsciente.
Es por esta
mente subconsciente que podemos recordar cosas
tan abstractas como sentimientos.
Por ejemplo, cómo nos
sentimos en cierto lugar, o con ciertas personas y hasta olores.
Normalmente los vendedores
logran a través de la persuasión comunicarse con nuestra mente subconsciente para crear la necesidad o el deseo de compra en
nosotros.
No sólo las demás
personas pueden comunicarse con nuestra mente subconsciente, sino que también nosotros mismos podemos hacerlo.
Existen ciertas
técnicas que permiten incluso modificar nuestra manera subconsciente de pensar.
Esto último resulta
bastante útil cuando queremos alinear nuestros pensamientos, sentimientos y
acciones.
Mente Inconsciente:
Finalmente nuestra mente inconsciente, es la más primitiva de todas.
Es aquella que
almacena todas aquellas experiencias vividas por nuestra especie en sus
millones de años de existencia.
Es la encargada de
gestionar cuestiones fisiológicas tales como la respiración, el ejemplo más
claro de todos.
Fácilmente
puedes controlar de manera consciente tu respiración y aumentar,
disminuir o detener su ritmo en cualquier momento.
Pero cuando no lo haces,
y estás ocupado en muchas otras cosas, tu mente inconsciente toma el control y te permite seguir viviendo.
Cuando estás
durmiendo, por ejemplo, no piensas en respirar, porque simplemente tu
mente conscienteestá dopada.
Está viviendo un
trance con el objetivo descansar y consolidar memorias a largo plazo.
La mente inconsciente, es la que por ejemplo te hace cerrar los ojos cuando
detecta algún peligro potencial acercándose a tu rostro.
O la que mueve tus
brazos para protegerte la cara cuando alguien intenta golpearte.
La mente inconsciente
es una mente reactiva y cuyos patrones de acción están determinados por
situaciones y vivencias milenarias.
Es también la
encargada de hacernos sentir placer y dolor.
Es esta la mente
encargada de centrarnos en nuestra zona de confort y de alejarnos de los
displaceres de la vida.
A pesar de que
también es posible dominar esta mente, es la más compleja de todas.
Debido a que sus
funciones vienen determinadas por una genética increíblemente fuerte de muchos,
pero muchos años de aprendizaje y error.
Tener el control
absoluto sobre nuestra mente subconsciente e inconsciente nos permitirá lograr
el éxito.
Como controlar el subconsciente:
- Practica la conversación positiva contigo mismo. Sustituye la conversación negativa contigo mismo con afirmaciones.
- Crea un mantra positivo. Cuando te sientas ansioso o estresado, calma tus nervios y reprime los pensamientos negativos repitiendo un mantra personal.
- Practica la visualización. Visualizar (o ensayar mentalmente) el logro de tus metas es una excelente manera de entrenar a tu mente subconsciente y comprometerte con ella.
- Prepárate para meditar. La meditación permite concentrarte y usar la mente subconsciente.
- Concéntrate en tu respiración y en los pensamientos que vienen y van. Cierra los ojos y empieza a seguir tu respiración.
- Registra tus sueños. Antes de quedarte dormido, coloca un lápiz o un bolígrafo y un diario junto a tu cama.
- Decide si tu sueño fue significativo y categorízalo. Un sueño insignificante incorpora aspectos de tu entorno físico; es posible que en tus sueños incluyas olores, sonidos y acciones físicas que ocurren a tu alrededor.
- Interpreta los sueños significativos. No es necesario ser un experto para analizar tus propios sueños.

